Tafernaberry Pierre

Bustince

Mi bisabuelo Pedro (Pierre) nació en Francia en 1873 en el pueblito de Bustince y emigró al Uruguay en 1891 con apenas 18 años, siguiendo el camino de algunos de sus hermanos mayores.

Fue el octavo de 9 hermanos nacidos del matrimonio entre Bertrand Tafernaberry y Marie Susperreguy, mis tatarabuelos.

Del vago recuerdo que tengo de las historias que contaba mi abuelo (Juan Bautista) y por lo que cuenta mi padre (Jorge), la imagen de Pedro es la de un hombre callado, estricto, trabajador incansable como buen vasco, metódico y respetuoso.

A su llegada a Montevideo, se hospedó en una pensión a cambio de trabajo y poco tiempo después, comenzó a trabajar para alguno de sus hermanos mayores. Cuentan que llevaba leche y otros productos de granja al mercado de Montevideo en un carro tirado por un caballo.

Los conocimientos como agricultor adquiridos en su juventud en Francia y su apego por la tierra, lo llevaron a viajar en tren al interior del Uruguay, y vaya uno a saber porque, su destino fue el departamento de Tacuarembó. Los arrendamientos de tierras por aquel entonces eran relativamente accesibles, y fue así como inició su primer emprendimiento, al que identificó con el nombre de Bustintze (Bustince en euskera).

A principios de 1900 se casó con Josefa Otegui, una vasca de carácter fuerte e inquieto y con gran afición por los juegos de cartas según cuentan las historias familiares. De ese matrimonio nacieron 3 hijos, Pedro Beltrán en 1904, mi abuelo Juan Bautista en 1913 y María Angela en 1916. El primero falleció muy joven en 1918.

Aprovechando el bajo costo que tenía la tierra a comienzos del siglo XX y los largos plazos que tenían los préstamos bancarios de la época, mi bisabuelo compró un establecimiento agropecuario, la querida estancia El Ombú, en la zona de Achar, departamento de Tacuarembó. En ese lugar nació mi padre en 1943 y años mas tarde crecimos con mis hermanas.

Pedro y Josefa repartían su vida entre el campo y la ciudad de Montevideo, donde estudió mi abuelo. Juan le dió nueva vitalidad a la empresa, que de a poco fue cobrando mayor escala, y tomó definitivamente las riendas del establecimiento al fallecer Pedro en 1946. Unos años antes se había casado con María Julia Gambetta y de su matrimonio nacieron dos varones, siendo mi padre Jorge el menor.

Cabe acotar que mi abuela Julia con sus casi 96 años a cuestas, aún mantiene su lucidez. No así sus recuerdos materiales, ya que lamentablemente gran parte de la documentación y los testimonios que guardaba mi abuelo, han desaparecido por completo. Quizás el documento mas valioso que sobrevivió, es una vieja foto en blanco y negro donde se ve una casa al pie de una montaña y algunas vacas pastando tranquilamente; esa foto la habría traído mi bisabuelo cuando emigró de Francia.

Cuando era niño recuerdo que mi abuelo me enseñaba palabras en francés que yo repetía vagamente, pero lamentablemente nunca me interesé en el aprendizaje del idioma de mi bisabuelo, algo de lo que hoy me arrepiento profundamente. Juan y Julia visitaron los Pirineos en la década del 80 y sé que en esa oportunidad tuvieron la fortuna de conocer algunos primos, ya ancianos por ese entonces, y con los cuales mi abuelo mantenía correspondencia.

En 1991 falleció mi abuelo, y con él se fueron a la tumba muchas de las historias que recién años mas tarde despertarían mi curiosidad.

Mi padre sabe muy poco de sus antepasados y mi tía abuela Angélica estuvo enferma mucho tiempo antes de fallecer hace algunos años. Sin embargo, su esposo Jorge Benítez (Beto) me aportó los primeros datos, y gracias a él obtuve fechas y nombres que fueron la clave para comenzar a desentramar la historia de la familia Tafernaberry.

La otra gran herramienta ha sido internet, los sitios de genealogía vasca o francesa, y fundamentalmente la colaboración invaluable de gente que desinteresadamente se ofrece a colaborar en pacientes búsquedas. Tal es el caso de Christiane Bidot-Naude, quien gentilmente respondió a mi consulta sobre mi bisabuelo Pierre y mis tatarabuelos, Bertrand Tafernaberry y Marie Susperreguy.

Gracias a ella supe que Bertrand y Marie se casaron en Ainhice-Mongelos en 1856, que Bertrand era hijo de Sebastien Tafernaberry y Marie Lacaberats, dueños de la maison Lacaberats de Lacarre, y que Marie era hija de Michel Susperreguy y Marie Iriondo, dueños de la maison Iriondo de Ainhice-Mongelos.

Munidos de estos datos, el mes pasado (mayo 2012) emprendimos con mi esposa un viaje largamente planeado, que incluyó como uno de sus destinos principales al País Vasco, y específicamente, la zona de mis ancestros. Luego de una breve recorrida por el Bearn, nos dirigimos hacia St Jean Pied de Port y nos instalamos en la zona para iniciar la búsqueda.

Nuestros limitados conocimientos del idioma francés presentaban algunas dificultades pero no fueron un impedimento, y después de muchas averiguaciones, logramos encontrar una familia Tafernaberry en Bussunarits. Ahí conocimos a Roger y su esposa, que nos abrieron la puerta de su casa con una generosidad admirable y generaron una revolución familiar.

Nos presentaron a sus padres, nos invitaron a tomar un café, nos mostraron su árbol genealógico, y a los 15 minutos, a pesar de haber comprobado que proveníamos de distintas ramas de los Tafernaberry, de algún modo ya éramos familia. Llamada telefónica mediante, al poco rato se sumaron a la improvisada reunión Pierre Tafernaberry y su esposa Bernadette.

Pierre con mas años y conocimientos sobre la familia aportó nuevos datos y sin mediar pedido alguno, se ofreció para acompañarnos junto a Roger a conocer la maison Barnetxea de Bustince, la cual estaban seguros era la casa de mis tatarabuelos.

En Bussunarits, con nuestros guías y anfitriones de lujo. (de izq. a der.) Pierre Tafernaberry, mi esposa, yo, Roger Tafernaberry, su mamá, Bernadette y Michel Tafernaberry.

A ellos les estaré eternamente agradecidos por su generosidad, por su hospitalidad, y por haber dispuesto de su tiempo para mostrarnos la casa original de mis tatarabuelos, el cementerio de Bustince y la maison Iriondo de Ainhice-Mongelos.

En este último lugar conocimos a la familia Irigoin, actuales ocupantes de la casa, quienes también fueron increíblemente hospitalarios con nosotros.

Es difícil poner en palabras la experiencia vivida esos días y explicar lo que uno siente al contemplar esa casa de mas de 200 años, ubicada en la zona rural de Bustince al pie de una montaña, y comprobar que es la misma casa de la vieja foto que tenía mi bisabuelo, o al encontrar las lápidas talladas en piedra con los nombres de mis tatarabuelos Bertrand y Marie, enterrados uno al lado del otro en la cima de una montaña, donde se encuentra la pequeña iglesia de Bustince y su cementerio.

Al día siguiente volvimos con mi esposa, para hacer mil fotos y grabar esos lugares en la memoria. Pasamos un rato en el cementerio y en los alrededores de la casa, (habitada actualmente por otra gente que no pudimos llegar a conocer) y finalmente pusimos rumbo al siguiente destino de nuestro viaje, sabiendo que algún dia vamos a volver.

 

Texte écrit par Nestor Tafernaberry

Juin 2012

Las 3 lápidas que se encuentran en el cementerio de Bustince.

Mis tatarabuelos Marie Susperreguy y Bertrand Tafernaberry, y Pierre Tafernaberry (un hermano de mi bisabuelo) que se quedó en Francia y falleció en 1893 con 27 años.

21 thoughts on “Tafernaberry Pierre

  1. Parece ser que las familias pirenaicas se encapricharon en traernos los pirineos atlánticos al Rio de la Plata.
    Gracias a Christiane y a su emigration64.org, nos vamos conociendo a la distancia.
    Cuando leemos las historias escritas por cada uno de nosotros, es como leer la propia y nos emocionan.
    Los momentos vividos en torno a ese paisaje de montañas que en Uruguay nos es ajeno, cuando los visitamos parecen como propios, al pisar la tierra de nuestros ancestros.
    Te felicito por tu viaje.

    • Es verdad Sergio. Ese paisaje, desconocido para nosotros, tiene algo mágico.
      Una vez recorridos esos caminos ya no hay vuelta atrás, las montañas forman parte nuestra y nos invitan a volver.
      Gracias por tus palabras.

  2. Hola Néstor! Leer tu relato es como releer el mío, te das cuenta que las pequeñas historias que podemos contar nosotros son todas parecidas?.
    Por otra parte,la emoción que se siente al estar en el lugar de nuestros ancestros es indescriptible.A diferencia tuya, lo hice en 2009, sin la certeza del lugar de origen, que posteriormente me fue confirmada por Christiane.Igualmente pude admirar y disfrutar de la paz y belleza del lugar así como de amabilidad y hospitalidad de su gente. Ojalá algún día podamos volver ¿No?.Cordialmente Susana

    • Que tal Susana ?
      Es cierto que los relatos al final terminan pareciéndose, seguramente porque las experiencias han sido similares y uno termina por identificarse con las sensaciones y emociones vividas por los demás.
      Probablemente las expectativas y motivaciones hacen cada experiencia única, pero al fin y al cabo las vivencias son muy parecidas. Es poder ponerle un lugar, forma, sonido y color a esas viejas historias familiares.
      Un saludo y gracias por tus comentarios…

  3. Hola, te podrias contactar conmigo? Me interesaria saber algo mas sobre nuestro apellido, sino me equivoco soy descendiente de un hermano de Pierre Tafernaberry. Gracias.

    • Ya entramos en contacto con Ana a través de Facebook.
      Aparentemente sus ancestros llegaron previamente al Uruguay
      (antes de 1850)

  4. Me emocioné!!!! jaja, que alucinante la investigacon que hiciste y los resultados!! sana envidia de esta experiencia y no veo la hora de ir a visitar ese lugar, es como una « cuenta pendiente » que creo que tenemos todos, esa cosa que sentís que te impulsa a averiguar de donde uno viene, y como eran y que hacían y como vivían las personas gracias a las cuales hoy estamos donde estamos y que de alguna pequeña forma también influyeron en nuestros destinos no ? FELICITACIONES! me encanto esto y me encantaría que papá fuera ahí

    • Esa misma emoción, amplificada unas cuantas veces es lo que vas a sentir seguramente cuando visites estos lugares.
      A mi también me gustaría mucho que el Viejo llegara a conocerlos, pero así como tengo la certeza de que vos vas a llegar, tengo serias dudas de que el se anime.
      Será cuestión de propiciar el momento, y no te olvides que si llegas a ir, le debemos una visita a Christiane. jeje

      • Hola Nestor, no se si seremos parientes pero mi bisabuelo Raymond Pouchoulou llego al Rio de La Plata y era hermano de Anne Tafernaberry Pouchoulou quien nació en la casa Tafernaberry de Bustince Iriberry el 12-12-1816. (Mi bisabuelo nacio el 24-4-1819 y terminó en Buenos Aires luego de pelear contra los Franceses defendiendo Montevideo. En Bs As nació mi abuelo Juan, tenian un saladero en Barracas. Luego se afincaron en C del Uruguay Entre Rios. Ahi nació mi padre MArio, y yo nací en La Plata. Quien sabe. Se que el padre de Raymond y Anne se llamaba Michel Pouchoulou Andicoberry (los vascos se casaban entre ellos)…Un abrazo.

        • Hola Juan.
          Hasta donde yo se, no tenemos un parentesco directo, pero mis conocimientos de la flia hacia el siglo 18 son muy vagos, así que nunca se sabe… jeje

          Mi tatarabuelo Bertrand nació en 1832 en Lacarre, en la maison Lacabarats, y mi bisabuelo Pierre nació en 1873 en Bustince en la maison Barnetxea.

          Saludos desde Montevideo

  5. Hola! me interesa tu antepasado Josefa Otegui, sabés algo de ella?
    Mi tatarabuela
    cc ANA JOSEFA DE OTAEGUI Y LOPETEDI n. 21/5/1809 en BEIZAMA – b. San Pedro Apóstol
    casam. el 22/4/1833 en BEIZAMA
    Hija de: Miguel Antonio Otaegui Ezeiza de Beizama y María Magdalena Lopetedi Leete(de Goyaz) se casó con
    MIGUEL ANTONIO SALSAMENDI Y ARAGOR n. 31/10/1803 en VIDANIA .

    • Hola Nelly,

      Es muy poco lo que se respecto de mi bisabuela Josefa Otegui.
      Apenas que nació alrededor de 1882 en Navarra, España, que sus padres fueron Antonio Otegui y Juana Aldaya y que tuvo 4 hermanos/as.
      Falleció en Montevideo en 1965.

      Comparando fechas y apellidos, no me parece que hayan muchas coincidencias.
      Un saludo y mucha suerte en tu búsqueda.

      • Estimado Nestor:

        Te felicito por la excelente tarea genealógica que emprendiste.

        Debo confesarte que llegue hasta este artículo debido a que estoy en la primera etapa de rastreo de los orígenes de la rama vasca de mi familia (por parte de mi madre, Elisa De los Santos Tafernaberry). Me pone muy contento saber, gracias a tu investigación, el orígen geográfico del apellido. Ahora ya sé dónde puedo seguir indagando.

        Es menester resaltar otra gran virtud de lo que has escrito, desde el punto de vista de la micro-historia, ya que la historia de tu familia refleja ciertamente los avatares de proceso migratorio vasco y su inserción en la sociedad uruguaya.

        Te dejo mi mail para estar en contacto: gonza.munizdls@gmail.com

        Saludos

        • Hola Gonzalo,

          Ha pasado mucho tiempo desde tu comentario, pero recíén ahora lo veo.
          Espero que hayas tenido éxito en la investigación de tu rama familiar vasca. A veces no es fácil llegar a desentramar toda la información.

          Un saludo y gracias por tus palabras.

    • Mi madre se llamaba Juana Elena Inthamoussu Otegui, hija de Margarita Otegui Aldaya, nieta de Antonio Otegui y Juana Aldaya. Mi abuela era por tanto hermana de « tía » Josefa.
      Los bisabuelos Antonio y Juana se conocieron muy jóvenes en Uruguay, se casaron en la decada del 70 del XIX en Trinidad, estuvieron un tiempo de puesteros en Ojozmín, y acabaron con campo en Piedra Sola en las tierras que habían pertenecido al General Sousa Netto (Estancia La Gloria). La Estación de tren de Piedra Sola tiene por nombre también General Netto.
      Todos los Otegui Aldaya nacieron en Uruguay, cerca de Piedra Sola. La bisabuela Juana era muy ahorrativa y devolvió puntualmente el dinero que, para comprar campo, le prestaron Gastelú -comerciante vasco que llegó con el tren a Piedra Sola y se casó con una Soares de Lima- y a Filemón Dutra da Silveira, casado con Francisa Beretta Ramos.
      Un dato más: Eran 13 los Otegui Aldaya. Los primeros aprendieron a leer y escribir en vasco-
      Un poco tedioso, sí … salvo para los del pago de Piedra Sola, Queguay, Corrales y Tambores

  6. hola !!!!!!!!!!!!!!!!
    Soy de ascendencia vasca, de Ainhice Mongelos. Mi bis abuela materna materna, Marie Bassagaisteguy se vino a Uruguay sola, o no sabemos con quién , y se casó en Montevideo con Pedro Caillava, tambien vasco.
    Tuvieron dos hijos, varón y mujer. La mujer, Maria Esther se casó con Martín Meharu Goyenetche. TODOS son vascos. En lo de mis abuelos de hablaba el idioma vasco, entre los mayores.
    Tengo en mi poder bastante documentación de todos, menos de M. Bassagaisteguy. Aacabo de pedir su partida de defunción en 1943, para buscar más datos.
    si sabés dónde dirigirme en A. Mongelos, comentame, lo mismo que te agradezco quaoquier sugerencia. Y quiero ir !!!!!!!!!!!!!!!!!
    gracias, y compartimos un cariño por el pasado.

    • Hola Inés,

      Lamento ver tu mensaje recién ahora. Ha pasado bastante tiempo desde su publicación.

      Espero que hayas podido llegar a visitar la región y a descubrir un poco más de tus antepasados vascos.

      Saludos!

  7. Hola Nestor, qué interesante tu investigación. Sabes que estoy preparando un viaje al País Vasco y me puse a mirar un poco en internet sobre mis apellidos vascos, Tafernaberry por mi abuela materna y Baraibar por mi abuela paterna. Y en esa búsqueda me encontré con tu blog. Mi abuela Pilar Tafernaberry era de Artigas, mi bisabuelo se llamaba Juan Tafernaberry y era hijo de Pedro, que fue el que emigró. No tengo muchos datos pero por los cuentos de mi madre, parece que venían de España y con algo de dinero ya que se compraron campos en Artigas, donde construyeron la estancia « La Azotea », creo en la zona de Tres Cruces. Lo gracioso es que mi padre era de Tacuarembó, 9ª sección, Carpintería, y cuando se casó con mi madre se vinieron a vivir allí. Y luego en San Gregorio de Polanco, por lo tanto somos medio vecinos. Yo creo que mi madre, que se llamaba igual que yo, conocía a un sr. Benítez Tafernaberry del que siempre se dieron por parientes. Ella tenía un taller de tejido en lana natural en San Gregorio. Voy a seguir buscando a ver si encuentro algo más sobre los parientes pero creo que no tengo mucha más información. Saludos.

    • Hola María.

      El segundo apellido de mi madre es Tafernaberry y es nacida en Artigas, por lo que estimo que tenemos algun parentezco lejano. Según tengo entendido, los Tafernaberry fueron de los primeros habitantes en la ciudad de Artigas.

      Te dejo mi mail para ver si podemos intercambiar datos, ya que me interesa reconstruir el arbol genealógico de mi familia,

      gonza.munizdls@gmail.com

  8. En Tacuarembo, zona de Piedra Sola estaban las estancias de dos vascos,Creo que eran BELTRAN Y Martin Tafernaberdy.Una de las estancias se llamaba Belvedere.

Laisser un commentaire

Votre adresse de messagerie ne sera pas publiée. Les champs obligatoires sont indiqués avec *

*

Vous pouvez utiliser ces balises et attributs HTML : <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>