Le nom Riouspeirous

Arbus / Artiguelouve / Baïgorry

Une recherche ardue faite par Marcos Cantera Carlomagno, historien, à propos du patronyme de son ascendant Jean Riouspeirous émigré en Uruguay vers 1840.

Signature en 1744

Pourquoi au XVIIIe siècle 3 frères béarnais cadets parlant béarnais vont s’établir en Pays Basque ? à Méharin et Baïgorry pour y épouser des héritières parlant basque, le troisième était employé chez le curé de Baïgorry lui-même béarnais. Certainement des mariages arrangés.

SEIS HERMANOS RIUPEYROUS

Una historia familiar y sus albores

Primer acto. La escena es Béarn y el foco ilumina la zona de Arbus y sus entornos. Allí vivían poco antes de 1650 algunas personas llamadas “de Riupeyrous”. No es seguro que fuesen miembros de una misma familia, pero sí tenían un origen comun en la villa de Riupeyrous, a 38 kilómetros de distancia al Este, del otro lado del río Gave y de la ciudad de Pau.

Uno de estas personas era Raymond Riupeyrous, casado con Marthe de Labarthe, en Aubertin. Raymond murió con alrededor de 70 años en octubre de 1710. Era aparcero de la Maison Badet en Artiguelouve y tiene que haber nacido en torno a 1640. En la misma granja Badet vivía un Jean de Riupeirous que bautizó varios hijos a comienzos de 1700: Marie (21/5/1721), “fille legitime de Jean de Riupeirous et de Marie de Serra”, Jean (21/5/1724), “née dans la métairie de Badet du present lieu () fils legitime de Jean de Riupeirous et de Marie de Serra”. A juzgar por los años, este Jean de Riupeirous debía ser un nieto de Raymond.

Un poco mayor que Raymond era otro vecino de Arbus llamado Jean de Riupeyrous, quien junto a su esposa Jeanne bautizó a una hija, Jeanne, en Arbus, en noviembre de 1665. (Libros parroquiales de Arbus, imagen 18) Años más tarde, en 1688, la pareja formada por Jean de Riupeyrous, de Arbus, y Gratianne Morté, de Monein, casados en Arbus, bautizó su primogénita Jeanne. Siguieron otros nueve hijos: Jean (1690), Jeanne (1692), Catherine (1695), Catherine (1697), Marie (1699), Laurent (1701), Pierre (1703), Pierre (1705) y Jean (1708). El padre de toda esta prole, Jean de Riupeirous (el apellido era escrito con múltiples grafías), murió en octubre de 1719, de sesenta años “ou environ”. Las reglas matemáticas dicen que su nacimiento tiene que haber ocurrido en 1660 o muy poco después. (Arbus, imagen 45)

Este Jean, marido de Gratianne Morté y padre de diez hijos, ¿era hermano menor de Raymond? ¿O era quizás hijo del otro Jean de Riupeyrous? Es imposible saberlo pues la cantidad de Jean de Riupeyrous viviendo en Arbus en la segunda mitad del 1600 parece haber sido generosa, mientras que los datos a disposición son tan escasos que no podemos establecer cadenas sanguíneas consistentes.

Nombres repetidos, ¿vidas paralelas?

Veamos un detalle no menor. En España, y especialmente en Castilla, los curas extendían el acta de muerte de los pequeños. En las actas francesas que he visto, las muertes de los menores de diez años comienzan a registrarse ya entrado en canas el siglo XVIII. Pero además, los nombres de los hijos se repetían solamente en el caso de que el anterior portador hubiese muerto. En esos casos el nombre del finado “quedaba libre” y se heredaba. En algunas familias mías, el mismo nombre se puede ver repetido hasta tres veces. Ese dato nos da la certeza de que cuando un nombre de pila se repetía era porque su anterior portador había fallecido.

Esto no sucedía en las regiones francesas que he estudiado. Allí, los nombres se repetían aunque el anterior portador no hubiera muerto. Michel Rioupeirous y Etiennette Ithurralde, en Saint-Etienne-de-Baïgorry, tuvieron ocho hijos. Los tres varones se llamaron Jean, dos de las hijas Jeanne y las otras tres Marie. El primero de estos Jean murió joven, el segundo emigró a Montevideo y el tercero se casó en Ossés. También las Marie y las Jeanne llegaron a adultas y tuvieron hijos.

¿Sucedió lo mismo con las dos Jeanne, los dos Jean, las dos Catherine y los dos Pierre que tuvieron Jean de Riupeirous y Gratianne Morté en Arbus? No teniendo las actas de defunción de los pequeños para responder esta pregunta debemos encontrar pruebas de que estos “hermanos repetidos” sí llegaron a adultos.

Un dato ad hoc interesante en esta cuestión particular es el que muestra que los bautizados indefectiblemente llevaban el nombre del padrino, si eran varones, o de la madrina si eran niñas. Los ocho hijos “repetidos” de Jean y Gratianne tuvieron, todos, padrinos y madrinas diferentes. Por lo tanto, para un novato como yo en el mundo de los archivos franceses la pregunta que se impone es: los padres, ¿elegían padrino o madrina por el nombre que le querían poner a sus hijos o elegían el nombre de sus hijos por como se llamaban los padrinos y las madrinas? El hecho de que los abuelos y los tíos fuesen los padrinos par excellence de los bautizados llevaba a que los mismos nombres se repitiesen una y otra vez generación tras generación.

A pesar de sus limitaciones y sus lagunas, el material eclesiástico estudiado, proveniente de las parroquias de Arbus, Artiguelouve, Méharin y Saint-Etienne-de-Baïgorry, nos ayuda a aclarar el misterio de tres parejas de hijos de Jean Riupeirous y Gratianne Morté. Me refiero a los dos Jean, las dos Catherine y los dos Pierre.

Les deux Jean

A comienzos de 1700 vivía en Arbus un Jean de Riupeirous casado con Marie de Pleid, d’Escout d’Oloron, que a partir de 1720 bautizó varios hijos: Catherine (1720), Graci (1721, Laurent (1723), Marie (1725), Catherine (1727), Jean (1728) y Marie (1738). Este Jean tiene que haber sido el primer Jean de la pareja formada por Jean y Gratianne, es decir el nacido en 1690. Padre por primera vez a los 30 años, Jean eligió para sus hijos los nombres característicos de su familia (Catherine, Jean, Marie, Gratianne, Laurent…). Entre los padrinos de los mismos encontramos a la abuela paterna (Gratianne Morté), al tío Laurent y a la tía Marie Riupeirous.

El segundo Jean de Jean y Gratianne, nacido en 1708, era, con toda seguridad, el Jean de Riupeyrous (o Riouspeirous, la grafía del apellido variaba notablemente) que se marchó a la lejana Saint-Etienne-de-Baïgorry. Tenía, entre otras cosas, una firma particular y muy bonita que era, en sí, un documento de identidad. En 1735, este Jean fue padrino de Marie, nacida en Baïgorry. Los padres de Marie eran Pierre de Riupeyrous y Stephanie d’Uhide, maîtresse de la Maison Itçainarena, y la relación entre el padrino y el padre era clara en grado superlativo, pues Jean, lo dice el acta, era “oncle paternel” de la bautizada. Jean y Pierre eran, pues, hermanos de sangre. (Saint-Etienne-de-Baïgorry, imagen 16)

Nueve años más tarde, en octubre de 1744, Jean de Riupeyrous apadrinó en Baïgorry a una hija de Jean de La Croix, originario de Béarn y “demeurant en Baïgorry dans la Maison d’Ipoutxarena de St Etienne”. El mismo acta nos informa que Jean de Riupeyrous, “du lieu d’Arbus en Béarn”, era “vigneron chez monsieur le curé de St Etienne”. (Baïgorry, imagen 442). La signatura de Jean en este documento es idéntica a la firma del acta de bautismo de Marie, hija de Pierre y Stephanie, en 1735. Conclusión: Jean de Riupeyrous, vigneron chez monsieur le curé de St Etienne, y Pierre Riupeyrous, maître de la Maison d’Itçainarena, eran hermanos y provenían de Arbus en Béarn. Pero además, también eran hermanos del otro Jean, el casado en Arbus con Marie de Pleid d’Escout.

Les deux Catherine

La boda entre Paul de Lanardonne, nacido en Aubertin y emigrado a la cercana Artiguelouve, y Catherine Riupeyrous, de Arbus, no se encuentra en los libros parroquiales. Lo más probable es que se haya celebrado en Arbus, el pueblo de la novia, pues así era la costumbre, pero no tenemos la documentación necesaria para afirmarlo. Sí sabemos que la pareja bautizó una larga lista de hijos en Artiguelouve, que era su pueblo de residencia. La primera fue Marie (1717), luego Jeanne (1818, sin más datos que el año para ambas), Marie (18/3/1721), Jean (4/6/1722), Bernard (1/1/1725), Jean (10/1/1728), Marie (15/7/1730), Marie (10/6/1732) y los mellizos Jean y Jacques (28/1/1735).

El texto del bautismo de los mellizos es especialmente importante para el propósito de este texto, pues en el mismo aparecen juntas las dos Catherine Riupeyrous. Una era la madre de los mellizos Jean y Jacques y la otra la madrina de uno de ellos (Jean). Los mellizos murieron antes de los cuatro días: Jacques el 31 de enero y Jean el primero de febrero. Los otros hijos de la pareja tienen que haber sobrevivido pues sus nombres no aparecen en el tan ambicioso como inusual “Índice de bautismos, matrimonios y decesos” del libro parroquial de Artiguelouve para los años 1692 a 1737. Allí solamente están registradas las muertes de los mellizos Jean y Jacques.

La otra Catherine de nuestra historia se casó con Jean de la Cabane (o de Lacabane) el 14 de enero de 1723. Al año siguiente bautizaron su primer hijo, Jean, en la iglesia de Arbus. El corto texto del acta dice: “Jean de Cabane, hijo de Jean de Cabane y Catherine Riupeirous, casados en esta parroquia, fue bautizado el 5 de mayo de 1724. Padrino, Jean de Cabane, madrina, Marie de Lacoste, su esposa”. (Arbus, bild 53)

¿Pero quién era quién entre estas dos hijas de Jean de Riupeyrous y Gratianne Morté? Los libros, a pesar de sus lagunas, que suelen ser considerables, nos responden en un acta de defunción. “Catherine de Riupeirous, épouse de Jean de Cabanne, laboureur de profession, () dans la communion de l’Eglise, agée de soixante quattre ans ou environ () le vingt septième mars mil sept cent cinquante-neuf…” La difunta fue enterrada en el cementerio de la Iglesia de San Mammés en Arbus y la edad aportada por el cura era, milagrosamente, casi correcta pues la mujer había nacido en julio de 1695. Se trataba, por lo tanto, de la mayor de las dos Catherine.

Su hermana y tocaya, casada con “Paul de Lanardonne dit Lacabe”, según la fórmula que aparece en todas las actas, murió en 1773 en Artiguelouve y el texto reza: “Catherine Riupeirous dit Lacabe decedé le premier fevrier mil sept cent soixante treize, agé d’environ soixante dix ans”. En realidad, la finada tenía cinco años más, pues había nacido en agosto de 1697.

Les deux Pierre

Los dos Pierre son, sin lugar a dudas, la pièce de résistance y, en cierto sentido, también la verdadera raison d’être de todo este razonamiento, pues mi objetivo principal es identificar a mi antepasado directo, el bisabuelo de mi tatarabuelo. Sabemos que Pierre Riupeyrous, hermano de Jean le vigneron, se había casado con la heredera de la Maison Itçainarena en Baïgorry. También él, al igual que su progenitor en Arbus, sería padre de dos Jean: el primero, nacido en 1740, era mi antepasado y heredero de Itçainarena; el segundo, nacido en 1743, llegaría a cumplir 78 años de edad y se casaría en tres oportunidades. Del Jean de 1740 nació Michel en 1780 y de Michel nacieron tres Jean: el segundo de ellos, nacido en 1818, sería mi tatarabuelo, quien luego de cruzar el Atlántico y desembarcar en Montevideo en agosto de 1839 recibiría un documento a nombre de Juan Respeiro.

Pero además de este Pierre de Riupeyrous nacido en Arbus y emigrado a Baïgorry tenemos a otro hermano Pierre de Riupeyrous, también nacido en Arbus y emigrado a Méharin, en donde se casó con Marie Salaberry, maîtresse de la Maison Eliçalde. Marie Salaberry murió a los 60 años el 16 de agosto de 1759. (Méharin, imagen 731).

Característica propia de la familia Riupeyous era el saber firmar. También el Pierre mudado a Méharin escribía su apellido de manera elegante. Junto con el maestro de escuela de Méharin, Jean de Viella, Pierre fue testigo de varias bodas y bautismos a lo largo del tiempo, por ejemplo como padrino de bautismo el 18 de septiembre de 1747 y como padrino de boda el 26 de febrero de 1756. (Méharin, imágenes 153 y 251)

El 27 de noviembre de 1759, tres meses después de enviudar de Marie Salaberry, Pierre Riupeyrous fue testigo de la boda celebrada en Méharin entre Jean de Lanardonne, “habitant a la Maison Eliçalde de Méharin”, hijo de Paul de Lanardonne y Catherine Riupeirous, de Artiguelouve, con Jeanne (más adelante llamada Agnès), hija de Jean Etchegoyen y Catherine Salaberry, maîtres de la Maison Etchegoyen de Méharin. Organizador de esta boda, creo, fue el propio Pierre Riupeyrous, pues el novio era sobrino suyo (hijo de su hermana Catherine) y la novia podría perfectamente ser sobrina por parte de madre de su difunta esposa, Marie Salaberry. (Méharin, imagen 293)

La grand finale

Guiados por las actas de los libros parroquiales llegamos a la intensa jornada del martes 12 de febrero de 1760 en Méharin. La primera boda que se celebró ese día fue entre Jean St Pé, primogénito de Nicholas St Pé y Jeanne Carrere, maîtres de la Maison Corcha en Monségur en Béarn (cantón Montaner), residiendo en ese momento en la Maison Bayonesteguy en la parroquia de St Martin d’Arberoue, y “Jeanne Lacabane, fille legitime majeure de Jean Lacabane et Catherine de Rioupeirous, son epouse, maîtres de la Maison de Lacabane du lieu d’Arbus en Béarn, habitantes a la Maison Eliçalde de la parroisse de Méharin”. Testigos de la boda fueron “Jean Viella, maître d’ecole de Méharin et Pierre Riuperous maître de la Maison Eliçalde”… (Méharin, imagen 302)

Esta vez, Pierre vio casar a su sobrina Jeanne, hija de su otra hermana Catherine. Habían pasado solamente dos meses y medio de la boda de su sobrino Jean de Lanardonne y me parece a todas luces evidente que Pierre Riupeyrous y el padre Larramendy, párroco de Méharin, eran en alto grado responsables de estos casamientos.

Siguió ese mismo día otra boda, también con el maestro Viella y Pierre Riupeyrous de testigos firmantes. Y como grand finale de la jornada, hubo una tercera boda, esta vez entre el propio Pierre Riupeyrous, viudo de Marie Salaberry y maître de la Maison Eliçalde, y Marie Dospital, natural de Saint-Esteben y residiendo en esos momentos en la Maison Larrart en St Martin d’Arberoue. Hechas las tres publicaciones de rigor durante la Santa Misa de tres domingos consecutivos, tanto en la iglesia de Méharin como en la de St Martin d’Arberoue, y no habiendo surgido impedimento alguno, Pierre y Marie fueron declarados marido y mujer. Las tres firmas al pie del documento son la del maestro Viella, la del novio y la del párroco Larramendy. (Méharin, imagen 303)

Algunas reflexiones

Condensemos algunas reflexiones. La principal de ellas es que la documentación de las parroquias de Arbus, Artiguelouve, Méharin y Saint-Etienne-de-Baïgorry, a pesar de sus páginas perdidas o estropeadas, deja claro que los dos Jean, las dos Catherine y los dos Pierre, hijos de Jean de Riupeyrous y su esposa Gratianne Morté, alcanzaron una edad madura. Un Jean, casado con Marie de Pleid, de Escout en las cercanías de Oloron, permaneció en Arbus y fue padre de generosa prole. La mayor de las Catherine, casada con Jean la Cabane, también permaneció en Arbus, en donde murió a los 64 años. Su hermana menor y tocaya, casada con Paul de Lanardonne, vivió la mayor parte de su vida en Artiguelouve, en donde murió en 1773. El otro Jean y uno de los dos Pierre emigraron a Saint-Etienne-de-Baïgorry. Allí, el primero se convirtió en el vigneron del cura de St Etienne y el segundo se casó con la heredera de la Maison Itçainarena. El otro Pierre Riupeyrous marchó a Méharin y se casó con la propietaria de la Maison Eliçalde. Poco después de la muerte de su esposa volvió a contraer matrimonio, siendo su hogar residencia temporal de familiares casados en la iglesia de Méharin.

Los hermanos Riupeyrous mantuvieron pues cierto contacto a lo largo del tiempo, a pesar de las considerables distancias para la época y de las diferencias idiomáticas. Su historia personal, a través de los hitos documentados en los libros parroquiales, sirve para ampliar la perspectiva y modificar la idea, tan arraigada en el presente, de que “antes”, por ejemplo hace trescientos años, las personas no salían del pueblo en donde habían nacido. Los Riupeyrous tenían sangre andarina, espíritu de caminantes y, etapa tras etapa, marcharon de Riupeyrous a Arbus, de Arbus a Artiguelouve, a Méharin o a Saint-Etienne-de-Baïgorry; de Saint-Etienne-de-Baïgorry a Montevideo, de Montevideo a Melo y de Melo a la zona de Valentines, en Treinta y Tres, en donde se establecieron definitivamente en la mitad del campo.

Una última reflexión. Soy el resultado de la conjunción de cuatro ramas, todas ellas latinas: italiana por parte materna; española, portuguesa y francesa por parte paterna. En mis anteriores trabajos de investigación genealógica he documentado las ramas española y portuguesa, llegando al año 855. En junio de 2019 publiqué Huellas, “una historia familiar de más de mil años”. Al llegar al eslabón correspondiente a mi tatarabuelo francés titulé el capítulo “Juan Respeiro, el hombre y el nombre”. En él explico que mi tatarabuelo era el antepasado paterno que más huella había dejado en nuestra historia familiar y, al mismo tiempo, aquel cuyo origen nos era menos conocido. Allí está la estancia con su enorme casona, en mi archivo tengo la documentación con el reparto detallado de sus bienes entre las herederas, sobre la pared de mi dormitorio cuelga su retrato, en una repisa descansa un pedazo de quebracho, madera muy dura que Juan utilizó para marcar los límites de sus campos y que mi padre rescató, mandando cortar cuatro piezas para cada uno de sus hijos. Ningún otro de mis tatarabuelos tiene una presencia cotidiana tan contundente en mi vida, y sin embargo desconocía su origen, no sabía nada de su historia.

Juan Respeiro no se encuentra registrado en ninguna base de datos. Respeiro es un apellido que parece no haber existido nunca. Sabiendo que las autoridades uruguayas tenían la pésima costumbre de “españolizar” los nombres de los inmigrantes (mi abuela materna, Giovannina, pasó a llamarse Juana) y teniendo el dato que Juan Respeiro era francés, intenté buscarlo por Respère, Raspaire y otros tantos inventos más. Todo fue infructuoso. Más de cuarenta años después de haber comenzado una búsqueda que parecía inútil, el 2 de febrero de este año encontré, recorriendo por enésima vez la Red, un apellido que me hizo saltar de la silla: Riouspeirous. Supe inmediatamente que había descubierto el misterio. La investigación cotidiana de estos meses me ha dado la razón.

En parcourant les registres, on tombe sur des « perles » ; en voici deux trouvées par Marcos Cantera

L’an 1736 et le dix septieme jour du mois de juillet ont été ensevelis dans le cimetière de cette paroisse de Ste Etienne avec les cérémonies accoutumées quatre hommes étrangers dont l’un âgé d’environ dix-huit ou vingt ans et les trois autres de trente-cinq ans chacun…lesquels hommes ont été transportés ici par le jurat du lieu d’un pré de la Borde de Hartxou du quartier de Hayra aux Aldudes où ils ont été tué le 16e du présent mois par les commis des fermes commandés par le Sieur Salaberry qui nous a assuré en avoir dressé le procès-verbal en foy de quoy jay signé. D.Echaus, curé

Un quatrain écrit en 1696 par le curé de St Sernin de Taur

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